A medida que pasan los años descubrimos que si tan sólo los seres humanos nos esforzásemos en ser personas de bien, con grandeza en el corazón y el alma, este mundo que nos trae de cabeza, sería mucho mejor … También he aprendido que damos valor a lo que no lo tiene, y las cosas importantes las dejamos de lado. La vida te enseña que no es mejor persona el que todo lo tiene, sino el que es bondadoso de corazón. Todos buscamos ser amados y apreciados, y al no conseguirlo caemos en el error de comprar el cariño de los demás … El amor se debe dar así sin más, de lo contrario no es amor. Este mundo no es perfecto, las personas no lo somos, y por ello hay que tener mucho cuidado de a quién entregamos nuestro amor, confianza, tiempo, esfuerzo y sacrificio. Porque la persona que recibe eso de ti, debiera ser alguien que no piense sólo en sí misma, debe ser alguien que se alegre de tus logros y te preste sus brazos cuando caes. Debe ser alguien que esté siempre a tu lado, no sólo para lo bueno, sino también en los peores momentos. Si te entregas en cuerpo y alma a alguien que no sea así, caerás y al hacerlo tendrás que levantarte sola. Una relación así no te conviene nada, porque te lleva a ser quien siempre da, recibiendo algo sólo cuando las cosas estén bien … Sé fiel a ti misma. Sé la persona que siempre querías ser, vive conforme a tus propios criterios, a lo que a ti te hace feliz, no a lo que los demás piensan que te haría feliz. Si quieres amar, ama libre y plenamente, no te avergüences de decir “te quiero” o abrazar a quien te dé la gana, A medida que pasan los años, es verdad, quizás no somos los de antes, pero a nuestro modo, habremos alcanzado más belleza, inteligencia y madurez. Ahora seamos personas que se sienten seguras de sí mismas, personas sabias que no se dejan llevar, sino que saben lo que valen y saben lo que quieren …Créditos al autor –