Cuando aprendamos a encontrar a Dios en las calles, en la gente en necesidad, en el afligido, en el pobre, en el oprimido, el abandonado, el enfermo. Entonces veremos un avivamiento.
No fuimos llamados a formar parte de un club social sino a enrolarnos en un ejército que vence la maldad con poderosas obras de bondad y misericordia.
Muchos quieren la unción para sus ministerios o fama personal pero un soldado no busca estas habilidades para hacerse grande sino para ir al frente de la batalla y derrotar al enemigo.
Por amor a las almas perdidas…
Por agradar a Dios….
Porque en este mundo lo único que da alegría es sentir que es útil para Dios…
Lo demás es vano…
Todo es vanidad dice la palabra de Dios…..